sábado, 1 de junio de 2013

REFLEXIÓN BLOQUE III. LA HORA DEL CUENTO

En este bloque hemos visto qué estrategias podemos utilizar para transmitir un cuento: contar, leer y narrar; y cuándo es mejor narrar y cuándo leer.

Los libros de literatura infantil están creados para que los adultos se los leamos a los niños. Los niños de infantil no saben leer un cuento a pesar de que sean ya capaces de descodificar, van a centrar todo su esfuerzo en descodificar, no van a entender el cuento y no van a disfrutar.

A continuación vamos a analizar tres tipos de textos:

LIBROS DE AUTOR

A estos textos se les presupone una calidad artística que afecta a dos elementos: por un lado al arte plástica relacionada con las ilustraciones, y por otro lado al arte literario, que está relacionado al cómo está escrito el libro. Se tienen que ajustar a la edad y al momento evolutivo del receptor. Nuestra tarea como futuros maestros será seleccionar buenos libros que cumplan con los siguientes requisitos:

Arte plástica
Arte literario
Adecuado a la edad y momento evolutivo.

Estos libros son libros para leer a los niños, respetando el texto tal y como lo ha escrito el autor y para enseñarles a medida que vamos leyendo la historia, las ilustraciones.

TEXTOS FOLCLÓRICOS

En estos textos, el interés más grande para los niños se encuentra en la fantasía (las aventuras, la magia, las princesas…). Los textos folclóricos en verso tienen otro elemento muy importante que además  a los niños les encanta, el absurdo. Los textos folclóricos son para contar y cantar. Haciendo referencia al bloque anterior, recordamos que estos textos no son para niños y que es necesario que los adaptemos.

TEXTOS CREADOS POR NOSOTROS PARA LOS NIÑOS
(De estos textos hablaremos en el siguiente bloque)

TRES GRANDES ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN LITERARIA EN INFANTIL


 Leer

Consiste en reproducir literalmente de forma oral lo que está escrito en un texto. Si es un texto infantil, lo lógico es, además de leer, enseñar a los libros las ilustraciones. Hay que leerlo a la vez que van viendo las ilustraciones. Si el libro es pequeño, podemos escanear las hojas, ampliarlas y enseñarlo así, aunque luego los niños tengan el libro en el rincón de lectura.

Opciones a la hora de leer un libro:

Dar la vuelta al libro todo el tiempo, lees texto y les muestras a los niños las ilustraciones.

Colocarse el libro a la altura del hombro y leerlo a la vez que los niños ven la imagen durante todo el tiempo.

Enseñarlo apoyándolo en el pecho e ir leyéndolo teniendo detrás del libro el texto.

La lectura del adulto le sirve como modelo a los niños. Cuando utilicemos esta estrategia,  no debemos cambiar las voces. Se lee despacio, vocalizando, con ritmo y sin exagerar la entonación. Hay que entonar pero no exagerar.

¿La lectura es adecuada para todas las edades? Si los libros son adecuados para la edad de los receptores, si.

Antes de comenzar a leer un cuento, podemos decirles el título a los niños o mostrarles la portada, y hacerles preguntas del tipo “¿De qué creéis que trata el cuento?, ¿Cómo creéis que es el protagonista?, ¿Queréis que lo leamos para descubrir qué pasa?...De la misma manera, una vez terminado el cuento también podemos hacer preguntas o proponerles inventar un final alternativo.

     Narración con libro

Esta estrategia consiste en ir enseñando las ilustraciones a los niños pero no leer el texto de manera literal, sino ir contándolo con tus palabras. Se suele emplear cuando las ilustraciones son muy buenas, la historia es buena, pero el texto no es adecuado para esa edad (muy largo, farragoso, complicado para los niños) o no es bueno. Es importante que hagamos referencia a las ilustraciones mientras narramos ya que así, cuando los niños cojan el cuento lo puedan “leer” ellos solos.

En este caso, sí que podemos ponerles voces a los personajes y exagerar la entonación, pero es importante tener en cuenta que si hay más de tres personajes es mejor no ponerles voces, porque será complicado y los niños se pueden liar.

De la misma manera que en la estrategia anterior, aquí podemos hacer también preguntas al inicio y al final del cuento.

Contar el cuento (cuentacuentos)

Por último, la estrategia de contar cuentos, consiste en contarles a los niños una historia sin apoyarse en ningún libro, sin texto y sin ilustraciones. Esto es muy importante, ya que así estaremos potenciando la imaginación de los niños. Esta estrategia se emplea sobre todo con textos folclóricos.

La técnica que tenemos que seguir para contar consiste en que en primer lugar nosotros nos tenemos que leernos la historia, luego la tenemos que adaptar y ensayar. Hay que tener en cuenta que si los niños tienen 3 años la historia que contemos no puede durar más de 10-15 minutos, ya que pierden el interés y dejan de atender.

A grandes rasgos…

  • Para trabajar la imaginación el cuentacuentos es la mejor técnica.


  • Cualquiera de las tres estrategias tienen como fin último el fomentar en los niños el interés por la literatura.


  • La estrategia de leer es más adecuada para el 2ºciclo de infantil, ya que así les estaremos ofreciendo a los niños un modelo de lectura, proceso que están a punto de iniciar.


A la hora de contar un cuento podemos emplear diferentes recursos, como el uso de disfraces o marionetas. Además podemos utilizar la “tela del miedo”, con la que todos nos tapamos para protegernos, y cuando termina el cuento la sacudimos para deshacernos de los miedos.

Por último me gustaría añadir que cualquiera de las tres estrategias es importante, y las tres deben utilizarse según lo que queramos potenciar. La verdad es que nunca he tenido la oportunidad de contarle un cuento a un niño, ya que no he hecho prácticas ni tengo niños cerca. Pero bueno, contándoselo (o mejor dicho, narrándolo) a mis compañeras el día de la actividad del bloque me lo pasé genial.


El contenido de este bloque de cara al futuro me parece imprescindible, como futura maestra tengo que saber contar, leer y narrar una historia a los niños, y hasta ahora no me había parado a pensar en la diferencia. Otro dato a tener en cuenta, es la correcta utilización de los términos, no hay que decirles a los niños “os voy a contar un cuento” y luego leérselo, son pequeños detalles que en el fondo son importantes.

REFLEXIÓN BLOQUE II. TEXTOS FOLCLÓRICOS. SELECCIÓN Y ADAPTACIÓN.

Cuando hablamos de “folclore” estamos haciendo referencia a algo que es tradicional, es decir, que viene haciéndose desde años atrás, y a algo que es popular, algo muy conocido por todos y que es del pueblo, no tiene dueño ni autor.

Antes de empezar a desarrollar el tema, hay que dejar clara una idea: Los cuentos folclóricos NO SON INFANTILES, lo que ha ocurrido es que con el paso del tiempo se han ido recopilando y adaptando para los niños, como veremos más adelante.

Vamos a empezar por plasmar las características de los textos literarios folclóricos:

1. No tienen autor: son historias que no se sabe ni cuándo ni dónde surgieron exactamente y que han ido pasando de boca en boca a lo largo del tiempo.

2. Tienen múltiples versiones: cada persona que lo ha ido contando lo ha hecho de forma diferente, ha modificado, añadido u omitido datos a su antojo, lo que ha dado lugar a historias diferentes.

3. Su origen es desconocido y no hay versiones originales: por este motivo cuando nos refiramos a ellos tenemos que concretar de qué versión estamos hablando.

4. Es literatura popular: literatura propia del pueblo, el hecho de que no supieran leer y escribir supuso que su transmisión fuese oral.

5. Su transmisión se produjo de forma oral, horizontal (de unos pueblo a otros) y vertical (de generación en generación).

6. No son infantiles, son familiares: antiguamente en las casas no había habitaciones, ni muchas cosas con las que entretenerse, así que al final del día la familia se reunía en torno al hogar y se contaban cuentos o incluso historias reales que habían sucedido.

7. Reflejan las épocas por las que han pasado: reflejan la realidad de las épocas por las que han pasado, lo que quiere decir que no son machistas, simplemente nos muestran la realidad del pasado.

8. Reflejan los sueños y los deseos del pueblo: con elementos como la resurrección de los muertos, el hacerse ricos, plebeyas que se casan con príncipes…

9. Son un reflejo de la sabiduría popular: los padres tendían a proteger y alejar a sus hijos de los problemas en lugar de enseñarles a enfrentarse a ellos. (Por ejemplo en el cuento de la Bella Durmiente, el hecho de hacer quemar todas las ruecas del reino menos una que permanece bajo llave, en lugar de explicarle a la princesa qué son y qué ocurre si las toca).

10. En general no tienen moraleja explícita: contienen muchas enseñanzas para toda la familia.

Tres grandes géneros literarios:

TEATRO FOLCLÓRICO

Como ya hemos dicho, los textos folclóricos no se escribían, por lo que era necesario memorizarlo. Destacan dentro de este género las representaciones teatrales religiosas de los pueblos, en las cuales podemos encontrar muchos guiños paganos. Existen también representaciones folclóricas propiamente paganas, como la expulsión de los moros por parte de los cristianos o el carnaval.

En cuanto a las manifestaciones del teatro folclórico infantil, hoy en día se sigue manteniendo una con mucha fuerza: Los títeres de Cachiporra. Estos títeres se representaban en las plazas de los pueblos, y su historia siempre solía tener la misma estructura: había un personaje bueno que tenía algo que le gustaba mucho, por ejemplo una flor, y un personaje malo (un lobo, un ogro, una bruja…) que le quitaba el objeto y se escondía, el bueno se dedicaba a perseguirle y a buscarle intentando hacer cooperar al público. Finalmente, cuando el bueno conseguía recuperar su objeto pegaba al malo con una cachiporra.

POESÍA FOLCLÓRICA

La poesía folclórica, tanto para adultos como para niños, siempre ha estado ligada a la música y al movimiento. Se consideran manifestaciones de poesía folclórica a: las canciones de corro, los juegos de palmas, las canciones de saltar a la comba, las nanas, las retahílas… Muchas veces, si nos paramos a analizar las letras de estas manifestaciones (que tanto hemos cantado o recitado de pequeños) podemos ver que no son muy adecuadas para los niños, por ejemplo: “Soy capitán, de un barco inglés, y en cada puerto tengo una mujer…” o “Al Jardín de la Alegría quiere mi madre que vaya, a ver si me sale un novio, el más bonito de España, vamos los dos los dos los dos, vamos los dos en compañía, vamos los dos los dos los dos al Jardín de la Alegría” (La he puesto entera porque concretamente, esta, la he cantado miles de veces cuando era pequeña.)

PROSA FOLCLÓRICA

De los tres, es el género que más se ha estudiado, especialmente entre finales del siglo XIX y principios del XX. La forma más característica que adoptaba la prosa folclórica era el cuento, un relato breve (¡qué no tiene por qué ser infantil!). Su transmisión, de la misma forma que los géneros anteriores, era oral.

Un antropólogo llamado Vladimir Propp, dedicó toda su vida al estudio del folclore (de hecho, el término “folclore” se lo debemos a él) e hizo la siguiente clasificación de los cuentos folclóricos:

1. Mitos: se consideran aquellos que tienen como protagonistas a Dioses o seres mitológicos de la antigüedad. Se incluyen también las leyendas hagiográficas sobre santos y santas y los apólogos (son como las fábulas pero con personajes humanos).

2. Cuentos de animales: en este apartado existen dos subclasificaciones: Las fábulas, que representan vicios y virtudes de los seres humanos y tienen moraleja; y los cuentos de animales propiamente dichos, que son historias en las que todos los personajes son animales y representan a personas.

3. Cuentos de hadas: Propp considera cuento de hadas a todo aquel cuento en el que aparezca un personaje mágico, como hadas, brujas, ogros etc.; y a aquellos cuentos en los que los personajes humanos y animales se mezclan. (Ej. Caperucita Roja)

4. Cuentos de fórmula: son aquellos cuentos que, o bien parte de ellos o su totalidad, tienes que aprendértelo de memoria porque si no, no tienen gracia. Por ejemplo el cuento de los dedos. También están dentro de esta clasificación, los cuentos mínimos: “Esto era un gato con las orejas de gato y el culo al revés, ¿Quieres que te lo cuente otra vez?

Otras dos clasificaciones interesantes son la de Rodari y la de Sara C. Bryan. Esta última, es la primera persona que teorizó cómo contar un cuento, e hizo una clasificación por edades.

RECOPILADORES Y ADAPTADORES DE TEXTOS FOLCLÓRICOS

A continuación, voy a comentar brevemente los recopiladores y adaptadores de textos folclóricos más relevantes de la historia:

Perrault (siglo XVII- XVIII): se dedicó a recopilar los cuentos que la nodriza de sus hijos les contaba a estos, les añadió una moraleja y los adaptó para la corte del rey Luis XIV con la intención de moralizar. Por lo que Perrault transformó literatura en paraliteratura.

Los Hermanos Grimm (1ªmitad del siglo XIX), eran dos hermanos filósofos que recibieron una solicitud de una editorial preguntándoles si estarían interesados en recopilar los cuentos folclóricos alemanes con una intención conservacionista. Los Hermanos Grimm aceptaron, recopilaron los textos, los revisaron, los escribieron y los publicaron. La 1ª publicación se agotó en seguida, con lo que publicaron una 2ª edición con más textos añadidos, también se vendió entera pero empezaron a llegar quejas a la editorial diciendo que los cuentos que estaban publicando no eran adecuados para los niños. De este modo, la editorial les pidió que publicaran una 3ª edición pero que cambiaran los elementos que no fuesen adecuados para los niños, de esta manera los Hermanos Grimm en su 3ª publicación hicieron pequeñas adaptaciones. Es importante decir que los Hermanos Grimm NO son autores, son recopiladores y adaptadores.

¿Y en España? Pues en España también interesó recopilar lo propio para no perderlo. Y de ello se encargó una joven, Cecilia Böhl. Como no quería que sus publicaciones estuvieran destinadas exclusivamente a amas de casa, firmaba sus textos con un seudónimo masculino que nos suena a todos: Fernán Caballero.

Hans Christian Andersen (2ªmitad del siglo XIX): fue un personaje muy reconocido, querido y apreciado, que consiguió vivir de escribir. Un reflejo de este aprecio es la Sirenita de Copenhague, escultura hecha en su honor antes de que él muriera. Las versiones de cuentos de este recopilador son las más conocidas de toda Europa. Los cuentos de Andersen reflejan claramente su psicología, y hay que decir que era una persona muy triste y depresiva. Recopilaba textos y los cambiaba a su antojo, podemos distinguir dos tipos de cuentos:

Textos de autor: eran cuentos inventados por él, unos de los más tristes “La cerillera”, otro muy conocido, “El soldadito de plomo”.

Textos que cogió del folclore y los transformó a su antojo: “La reina de las nieves” o “la Sirenita”.

Ninguno de los tres ni creó ni publicó cuentos destinados a los niños, todos tienen que adaptarse.

En España también tenemos a nuestros Christian Andersen: Calleja y el Padre Coloma.

EL SIMBOLISMO

Para que podamos considerar una adaptación “buena”, lo que no debe haber sido modificado es el simbolismo. Toda literatura, al tener función poética, es de carácter simbólico. Propp fue el primero que dijo que el esqueleto de un cuento es un viaje iniciático, es decir, un cambio en la esencia de una persona.

La iniciación que se presenta en el 90% de los cuentos folclóricos tiene la siguiente estructura: un hogar familiar que, por una serie de circunstancias, el personaje protagonista debe abandonar, y va pasando por una serie de pruebas y madurando, hasta que consigue crear un núcleo familiar.

Si queremos hacer una buena adaptación de un cuento folclórico, tenemos que respetar el esquema del viaje iniciático, los roles de personaje ayudante y personaje oponente y el don (por lo general, los dones son objetos que le dan al protagonista y que le ayudan a superar las pruebas de su viaje iniciático) y por último, si el cuento real acaba bien, nuestra adaptación también tendrá que acabar bien.

Este bloque me ha parecido muy interesante, me ha encantado conocer las versiones tradicionales de historias que creí tenían su origen en Disney. He aprendido aspectos como la diferencia entre adaptación y versión: Una versión es cuando una historia cambia sin ninguna intención concreta y en una adaptación se producen cambios con una finalidad, y lo más práctico de todo, he aprendido a adaptar cuentos.

Como futura maestra, procuraré no limitarme a contar o leer cuentos ya escritos o adaptados, me gustaría transmitirles a mis alumnos los cuentos de tradición folclórica, adaptados por mi adecuándome a ellos, con el fin de que la esencia del folclore no se pierda.

REFLEXIÓN BLOQUE I. Libros infantiles de autor. Análisis y selección.


¿Qué es la literatura? Es lo primero que nos tenemos que preguntar: La literatura es el arte de la palabra.

 Y es que, no todos los libros contienen literatura. Para poder considerar que un texto es literario tiene que cumplir cuatro requisitos:




1. Tiene que tener una función poética o estética, es decir, no únicamente el contenido es importante, si no que la forma que el autor le dé a ese contenido, también lo es.




2. Tiene que pertenecer a uno de los tres grandes géneros literarios: Narrativa, Verso o Teatro.




3. Tiene que ser ficción, o en el caso de que sea una historia basada en hechos reales, hay que ficcionar parte de ella.




4. Por último, tiene que tener intencionalidad artística, el autor escribe el texto con la intención de crear arte y de provocar en el lector una serie de emociones.




Hay algunos textos que pueden dar lugar a equivocación, ya que cumplen CASI todos los criterios anteriores pero fallan en alguno, cuando esto ocurre hablamos de PARALITERATURA. (Al lado de la literatura). Un texto paraliterario, puede o no cumplir los tres primeros criterios, pero el último, la intención, nunca será artística. Y es que los textos paraliterarios  se clasifican según su intención. Pueden ser:




Didácticos: cuando su intención es enseñar algo.
Moralizantes: cuando su intención es transmitir valores.




En cuanto a la literatura, vamos a ver un poco su recorrido histórico y a sorprendernos con el momento de la aparición de la literatura infantil propiamente dicha. Distinguimos entre dos tipos de literatura, LA LITERATURA FOLCLÓRICA, conjunto de historias populares que empezaron a transmitirse de boca en boca desde la Edad Media hasta los siglos XVIII y XIX ,que fue cuando empezaron a recogerlos por escrito para evitar que se perdieran. LITERATURA CULTA, surgida también en la Edad Media, distinguimos dentro de ella dos tipos de textos escritos “para” los niños: Exemplarios (historias breves, estilo fábula pero con personas, que servían de ejemplo al niño para que aprendiera algo) y Castigos (Igual que los Exemplarios pero con un mal final, un castigo)

¿Creéis que este tipo de textos les gustaban a los niños? Pues efectivamente no, porque no  estaban escritos pensando en ellos, sino que los escribían pensando en cómo los adultos querían que se comportaran o fuesen los niños, por lo tanto, no les gustaban.

A finales del XIX, una editorial muy conocida: Calleja, se lanza a publicar textos infantiles, en un principio los costes eran muy altos, para abaratarlos empezaron a crear unos libritos muy pequeños que publicaban una vez a la semana. Pero estos textos no los podemos considerar literarios, ya que no cumplen todos los requisitos. Eran textos paraliterarios de caractacter moralizante y didáctico. A pesar de ello, este fue un gran paso para acercar la literatura a los niños.
Y es que los niños tuvieron que esperar hasta los años 80 (¡Del siglo XX!) para poder disfrutar de una literatura pensada para ellos, no para que aprendieran sino para que disfrutaran.

En los años 90 surgió un nuevo tipo de libro infantil: ALBUN DE IMÁGENES, estos libros recogen dos artes: la literatura y la ilustración. Trajeron consigo un elemento importante para nosotros: los libros de pre-lectores, a partir de entonces, los niños que aún no tenían bien desarrollada la habilidad lectora podían disfrutar de los cuentos gracias a las ilustraciones, y además, sin la necesidad de tener que aprender. Las editoriales Kókinos y Kalandraka fueron las primeras en considerar la literatura infantil cómo algo para disfrutar y no solamente aprender. Con la novedad de los álbumes de imágenes o álbumes ilustrados se produjo un boom de ilustradores, algunos de ellos muy conocidos, como Ramón Sánchez o Sebastián Lancome.

Vemos por lo tanto cómo ha evolucionado a lo largo de la historia la literatura infantil, que comenzó como paraliteratura, con el fin de moralizar o educar y se ha llegado a convertir en auténtica literatura, cuyo objetivo principal es que los niños disfruten de los libros.

A continuación vamos a desarrollar brevemente los tres grandes géneros literarios: La narrativa, la poesía y el drama o teatro:
1. La narrativa o prosa
Tanto a los niños como a los adultos nos gusta, y ha gustado siempre, escuchar o leer historias, con ellas damos rienda suelta a nuestra imaginación y nos evadimos del mundo por un rato. Si además, te sientes identificado o te gustaría ser uno de los personajes del cuento disfrutas más, cómo hemos visto antes, hasta los años 80 los cuentos que se les leían o contaban a los niños tenían un carácter didáctico o moralizante, los personajes no eran reales, eran estereotipados por lo que los niños no se sentían identificados ni querían ser como ellos, lo que daba lugar a que no disfrutaran mucho de la historia. La narrativa es el género más extendido de los tres grandes.
Los buenos autores de literatura infantil, tienen que cumplir dos requisitos:
Conocer bien a los niños: sus momentos evolutivos, sus gustos, sus intereses, el desarrollo de su lenguaje…
Tener un gran conocimiento de la creación literaria y un buen dominio del arte de la palabra: en resumen, saber escribir bien.
2. La poesía
Existe mucha poesía infantil, a los niños les gusta mucho aprender y recitar poesías. En este punto, me gustaría citar a una autora muy valorada y querida por “aquellos” niños: Gloria Fuertes. Esta autora investigó y creó un estilo de poesía muy suyo y que a los niños les encanta, se caracteriza por tres elementos básicos: son textos cortos, con rima fácil y muy sonora y su contenido es absurdo. Esta idea, la extrajo de los denominados “Nursery rhymes”, textos cortos y rimados típicos de Inglaterra.
3. Teatro o drama
Cuando hablamos de teatro dentro de un contexto literario es importante saber que nos estamos refiriendo a libros que están escritos mediante diálogos. Existen muchas representaciones teatrales (obras de teatro) para infantil, pero el género teatral infantil escrito y publicado, no existe. Los niños de infantil no saben leer bien, se lo tendría que leer un adulto y un texto basado en diálogos es complicado, acabaría convirtiéndolo en prosa.
Por último, voy a pasar a la parte más práctica del bloque. En ella hemos aprendido, por una parte, a escoger bien los libros de literatura infantil, para ello tendremos en cuenta el momento evolutivo en el que se encuentran los niños, atendiendo el ámbito cognitivo, emocional y lingüístico. Y por otra, hemos aprendido a analizar los libros infantiles.
Los aspectos a tener en cuenta a la hora de analizar un libro infantil son:
1. La ficha bibliográfica:
Título.
Autor e ilustrador.
Editorial
Edad recomendada.
Primera edición.
2. Formato:
Aspecto externo: portada, manejabilidad, resistencia y seguridad.
Ilustraciones: artísticas o estereotipadas, ¿Permiten seguir la historia sin necesidad de leer?
Letra: tamaño, fuente, interlineado.
3. Contenido
Tema: Cuál es el tema principal del que trata el libro y si es adecuado para la edad recomendada.
Estructura: puede ser lineal, circular o con nudo acumulativo.
Personajes: si son cercanos y reconocibles por los niños, si se pueden sentir identificados con ellos…
Lenguaje: si el vocabulario utilizado y las estructuras gramaticales son adecuadas para la edad recomendada.
Valores y contravalores: elementos que te hacen ser muy feliz (valores) y elementos que te pueden hacer sentir mal o triste (contravalores)
Para concluir mi reflexión me gustaría decir que me parece muy importante que una maestra o maestro de educación infantil sepa elegir de manera adecuada los cuentos que les va a ofrecer a sus alumnos, por lo que me ha parecido muy útil, interesante (¡e incluso divertido!) el aprender a analizar libros de literatura infantil.
No tengo experiencia previa y mi memoria deja mucho que desear, pero lo que sí  tengo claro es que de cara al futuro tendré en cuenta todos estos criterios a la hora de escoger los libros para “mis niños”.

miércoles, 15 de mayo de 2013

ACTIVIDAD BLOQUE III: LEER Y NARRAR UN CUENTO


“Por cuatro esquinitas de nada” es el libro que he escogido para hacer la actividad del bloque III. Este libro, está recomendado para niños de entre 4 y 6 años. Tengo que decir que yo no conocía este cuento, y lo elegí porque me lo recomendaron, la verdad es que no se equivocaron porque el cuento me parece simplemente genial.

Entre las tres formas propuestas para transmitir un cuento a los niños: leer (reproducir literalmente de forma oral lo que está escrito en un texto), narrar (teniendo el libro delante, contarlo con tus palabras mientras enseñas a los niños las ilustraciones) o contar (contar el cuento sin mostrar las ilustraciones para fomentar en los niños la capacidad de imaginar); decidí que para empezar me sentiría más segura leyéndolo, además por diversas circunstancias, no tuve mucho tiempo para ensayar.

Ya en clase, cuando llegó mi turno, comencé a leer. Al finalizar, mis compañeras me dijeron que había estado bien, pero que quizá añadir alguna pregunta antes de empezar a leer fomentaría que los niños intentasen anticipar la historia. Sinceramente no me sentí cómoda del todo leyendo el cuento, ya que tenía como la necesidad de interactuar más “con los niños”. Así que decidí cambiar de estrategia, de la lectura a la narración.


Así, la segunda vez que lo hice comencé haciendo una serie de preguntas para introducir la narración: ¿Queréis que os narre un cuento?, ¿Queréis saber el título?, ¡El cuento va de cuadraditos y redonditos! ¿Qué cosas conocéis que sean cuadradas? ¿Y redondas?



Luego…comencé a narrar. La experiencia me pareció mucho mejor que la anterior, aun que ambas son válidas e igual de importantes, creo que la narración se me da mejor. En cada página intenté interactuar “con los niños”, haciéndoles preguntas, algunas para que intentaran anticipar la historia: ¿Qué creéis vosotros que van a hacer los redonditos? Y otras para que dieran su opinión sobre los acontecimientos: ¿A vosotros os parece bien que quieran cortar a cuadradito las esquinitas con un serrucho?, ¿Vosotros qué haríais?

Así, a partir de ese momento me dediqué a intentar mejorar la narración a medida que fui pasando por los distintos grupos, mis compañeras destacaron de mi forma de narrar, la entonación, el enlace entre página y página y la interacción con “los niños”.

No he tenido oportunidad de practicar con niños, ya que no he hecho prácticas ni tengo niños cerca, pero en un futuro, espero no muy lejano, cuando trabaje en un aula de infantil, a la hora de narrar un cuento, tendré en cuenta lo que he aprendido:

  • Antes de narrar: hacer preguntas a los niños para motivarles e introducirles en la actividad.
  • Durante la narración: interactuar con ellos, haciéndoles preguntas para anticipar y para pedirles su opinión. Cuidar el ritmo de la narración teniendo en cuenta la edad de los niños. Utilizar una entonación adecuada que les ayude a seguir la historia, les mantenga atentos y les haga disfrutar.
  • Al final de la narración: fomentar el diálogo entre los niños haciéndoles preguntas sobre el cuento. ¿Qué os ha parecido?, ¿Qué habríais hecho vosotros?...


En conclusión, esta actividad me ha parecido bastante útil ya que para aprender no hay mejor manera que el hacer, y si no la hubiera hecho no me habría dado cuenta de que se me da mejor narrar que leer, que es importante el ritmo y la entonación, y que interacción con los niños fomentará que se sientan partícipes en la historia.

ENLACES DEL BLOQUE II TEXTOS FOLCLÓRICOS: SELECCIÓN Y ADAPTACIÓN


SELECCIÓN DE CUENTOS TRADICIONALES

1. Club Kirico

Este enlace es de un documento llamado CUENTOS QUE TRAJO EL VIENTO, en el encontramos una introducción que habla sobre la importancia de transmitir los cuentos populares como un bien cultural que tenemos que mantener y una lista de cuentos tradicionales clasificados por edad recomendada, cada uno con un breve comentario y la editorial donde puedes conseguirlo. Encontramos por ejemplo: Los 7 cabritillos, La princesa y el guisante, La Sirenita, El pequeño conejo blanco, La Mora, Garbancito…etc.

2. Hada Luna

Hada Luna es una página web que recoge varios textos interesantes, en su página de inicio encontramos diferentes secciones: CUENTOS DE AUTORES FAMOSOS, donde hay recogidos varios cuentos de los Hermanos Grimm, de Hans Christian Andersen, Oscar Wilde…Me gustaría señalar que dentro de esta sección hay una pestaña dedicada a El Cuento Español del siglo XIX y dentro de ella hay varios cuentos de Fernán Caballero, seudónimo utilizado con Cecilia Böhl una de las grandes recopiladoras de cuentos folklóricos españoles. Volviendo a la página inicial, encontramos otras secciones: CUENTOS DE HADAS Y POPULARES, africanos, españoles, rusos, alemanes…LEYENDADAS y POEMAS: romances, cuentos y leyendas en verso.

3. Ciudad Seva

El link es de una sección de la página web Ciudad Seva, en él están recogidos 4.600 cuentos completos de autores clásicos, nacidos en o antes del año 1930. Entre estos autores y recopiladores encontramos a Hans Christian Andersen, Los Hermanos Grimm, Charles Dickens, Charles Perrault…y una sección dedicada concretamente a CUENTOS FOLKLÓRICOS, donde encontramos 32 textos completos.


 PARA CONTAR, CANTAR  Y  JUGAR…

Cuentos de Fórmula y Cuentos Mínimos

4. El Huevo de Chocolate

En enlace es de la sección CUENTOS MÍNIMOS  de la página El Huevo de Chocolate, en ella encontramos más de 20 cuentos de este tipo.

5. Carmen Elena Medina

Este enlace nos lleva a una sección de una página dedicada a la literatura infantil: CUENTOS MÍNIMOS, en él encontramos varios ejemplos de este tipo de cuentos.

6. Carmen Elena Medina

Este es otro enlace de la misma página que el anterior, pero dedicado a los CUENTOS ACUMULATIVOS, en él encontramos cuentos muy recomendables y que les gustan mucho a los niños de infantil, por ejemplo “¿A qué sabe la luna?”

7. Cuentos Por Montón

Este enlace es de un blog cuyo autor ha publicado una entrada dedicada a los CUENTOS DE FÓRMULA, cuentos que les suelen encantar a los niños más pequeños por lo absurdos y disparatados que son.

Retahílas

8. Wikipekes

Este enlace nos lleva a una página dedicada a las RETAHÍLAS POPULARES INFANTILES, en él encontramos una breve descripción de lo que son y varios ejemplos de retahílas infantiles tradicionales. Además en esta página podemos encontrar otros recursos para trabajar con los niños de infantil: canciones, trabalenguas, cuentos y fábulas…

9. El Huevo de Chocolate

De nuevo en El Huevo de Chocolate, encontramos una sección que contiene RETAHÍLAS INFANTILES.

Cuentos en Verso

10. El Huevo de Chocolate

Este es otro enlace de la página de El Huevo de Chocolate, en él encontramos varios CUENTOS FOLKLÓRICOS EN VERSO, como Cenicienta o Caperucita Roja.

Fábulas

11. El Huevo de Chocolate

En este otro enlace de El Huevo de Chocolate encontramos 24 FÁBULAS de Félix María de Samaniego, algunas muy conocidas, como la fábula de La Lechera o La Gallina de los Huevos de oro.

Mitos para niños

12. Cuentos Infantiles

Esta sección de la página web Cuentos Infantiles recoge varios MITOS PARA NIÑOS, historias fantasiosas, que son tomadas como reales, al servicio de las creencias de la sociedad.

Leyendas Infantiles

13. Cuentos Infantiles

En la misma página encontramos también leyendas para contar a los niños, cumplen la función de explicar una cultura y de reforzar valores morales. Estas historias se presentan como verdaderas sin serlo y siempre narran las proezas de un personaje, o los sucesos extraordinarios de un lugar, o cualidades maravillosas de un objeto. Entre ellas encontramos por ejemplo: La Leyenda del Rey Arturo y La Caja de Pandora.

Cuentos populares españoles

14. El Huevo de Chocolate

Este link nos lleva a una sección de la página web El Huevo de Chocolate, concretamente a la sección de CUENTOS POPULARES ESPAÑOLES, en ella podemos encontrar 11 cuentos populares de nuestro país.

15. Fundación Lengua

Con el objetivo de difundir la cultura y la lengua españolas, la Fundación de la Lengua Española, ha colgado en su página web varios CUENTOS POPULARES DE CASTILLA Y LEÓN.

Cuentos del mundo

16. Waece

Este enlace contiene una lista de CUENTOS DE TODO EL MUNDO, en la tabla aparece el autor, el título y el país de origen.

17. Revista Electrónica de Estudios Filológicos

Este enlace corresponde a la Revista Electrónica de Estudios Filológicos, en ella encontramos una sección dedicada a los CUENTOS POPULARES CHINOS, textos completos acompañados de ilustraciones.

GRANDES  RECOPILADORES Y ESCRITORES

18. Homenaje a Calleja
Esta web la incluyo porque hemos hablado de Calleja en el tema, pero en ella solo encontramos 3 cuentos de este autor: Los Buñuelos de la Reina, Juicio de Dios y Lucha memorable.
La página es un homenaje que ha querido hacer a su abuelo el menor de los nietos de Saturnino Calleja Fernández,  editorpedagogo, escritor español y fundador de una de las editoriales más famosas y antiguas de nuestro país: la Editorial Calleja.

19. Hermanos Grimm
Esta página es muy interesante, en ella encontramos la lista de todos los cuentos y leyendas que recopilaron y adaptaron los Hermanos Grimm, exactamente 200 cuentos y 10 leyendas.

20. Fernán Caballero
Como no dedicar al menos un enlace a una de las grandes recopiladoras del folklore español: Cecilia Böhl, aun que no era española recopiló y publicó varios textos bajo el seudónimo Fernán Caballero.

21. Charles Perrault
Charles Perrault, escritor francés, principalmente reconocido por haber dado forma literaria a cuentos clásicos infantiles tales como Caperucita Roja y El gato con botas, templando en muchos casos la crudeza de las versiones orales. En este enlace podemos encontrar varios de esos CUENTOS CLÁSICOS INFANTILES.