sábado, 1 de junio de 2013

ACTIVIDAD BLOQUE 5. Biblioteca de aula.

            UBICARLA EN UN PLANO

Hemos decidido ubicar nuestro rincón de lectura tomando como base el aula de 4-5 años de la Escuela Infantil Zaleo (Madrid).


Tendríamos que realizar una serie de cambios en el aula. En primer lugar ubicaríamos nuestro rincón de lectura donde actualmente está el supermercado Zaleona. En esta esquina de la clase, colocaríamos bajo las dos ventanas una pequeña alfombra sobre la que sentarían los niños y una serie de cojines de vivos colores distribuidos por el suelo bajo las ventanas para que los niños dispongan de ellos libremente.  




Hemos elegido este rincón debido a su gran luminosidad  y calidez pues hay dos grandes ventanas  justo encima. Además consideramos que se trata de un lugar adecuado para ubicar nuestro rincón pues se encuentra alejado de la puerta y al tratarse de una esquina, no es una zona de paso, sino que se trata de una zona recogida.
Por otro lado, los libros de la biblioteca de aula estarán ubicados al lado de la ventana derecha, donde quitaríamos todas las baldas del interior del mueble (dejando solamente la estructura exterior) y las sustituiríamos por tres expositores como el de la imagen de abajo, donde colocaríamos los libros. Los expositores tienen unos 60 cms de altura.


   

Además, daríamos la vuelta a la estantería de la izquierda, de manera que las baldas miren hacia dentro del rincón, de esta manera conseguiríamos darle una mayor sensación de recogimiento. La altura de la estantería es también de unos 60 cms.

DISEÑO

Para que nuestro rincón de lectura resulte atractivo, qué mejor idea que pedirle a los niños que nos ayuden a decorarlo y que, de esta manera, se sientan motivados e implicados en el proyecto; para ello, les pediremos que dibujen a sus personajes favoritos de los cuentos que ya conocen y según vayamos haciendo las distintas actividades, utilizaremos sus creaciones para seguir decorándolo. Lo iremos pegando en el trozo de pared debajo de las ventanas y colgándolos del techo a modo de móviles. Por otro lado, nosotras confeccionaremos un gran cartel con el nombre de nuestro rincón para colgar a  modo de entrada y de invitación: “ENTRA EN UN CUENTO.”

En los expositores de la derecha, que están a la altura de los niños, con los libros puestos de cara, marcaremos con cartulinas de distintos colores el tipo de libro de cada balda, para que los niños  puedan reconocer fácilmente y coger libremente lo que necesiten o les interese en cada momento, facilitando así su autonomía y su independencia. Los colores de las cartulinas serán los siguientes: amarillo (libros literarios), azul (libros paraliterarios), rojo (libros creados con y para los niños), verde (libros traídos de casa por los niñitos), etc. Además pegaremos un gomet en la portada de los libros del mismo color que la cartulina de su estante correspondiente. De esta manera, también estaremos fomentando su autonomía a la hora de recoger el rincón y tener todos los libros organizados. En la parte superior pondremos los libros que deben estar sólo al alcance de la maestra (textos folclóricos, libros de obras de teatro para representar y adaptar, etc.).

Por otro lado, en la parte superior de la estantería colocada en el lateral izquierdo del rincón, colocaremos las últimas novedades y el “cofre de los cuentos” (que explicaremos más adelante); en el resto de estantes pondremos los catálogos, revistas, periódicos, etc.

CONTENIDOS

Nuestra clase tiene 23 alumnos, por lo que deberemos disponer de al menos 46 libros (dos por niño). Al comienzo del curso comenzaríamos con 50 libros. En porcentajes totales, un 40% serían literarios (un 15% en inglés) y un 30% serían paraliterarios (un 10% en inglés).  Además en la estantería izquierda, en las baldas inferiores, tendremos 5% de revistas infantiles (como Caracola o Bayard), catálogos de juguetes (Dideco, Imaginarium), libros de pegatinas removibles y distintos materiales para manipular y hacer actividades (periódicos, revistas…).

La biblioteca iría creciendo a lo largo del curso de la siguiente manera:

-          Un  15% de libros creados con y para los niños en el taller de creatividad que realizaremos una vez por semana y  que tendrá una duración una hora y media.  Habrá libros que realizaremos en un solo taller y otros, más elaborados, se realizarán a lo largo de varios talleres.

-         Libros de la biblioteca pública del barrio. La maestra, con su propio carnet, acudirá cada dos semanas a la biblioteca y traerá 3 libros que se incorporarán a nuestra  biblioteca de aula, en la estantería izquierda, en el apartado de novedades o en el cofre de los cuentos.

-         Un 5% de libros traídos por los niños de sus casas. Los libros traídos de casa tendrán que cumplir una serie de requisitos, los cuales tendrán que tener en cuenta los padres cuando el niño quiera llevar un libro a clase. De estos criterios se les informará mediante una carta:

1.     Que sean textos que inviten a preguntas y a la reflexión.
2.     Pensar en los gustos e intereses de los niños.
3.     Tener en cuenta la edad del receptor. Entre los 3 y los 6 años son interesantes lo álbumes ilustrados con imágenes llamativas que permitan seguir la historia y que inviten al niño a imaginar y soñar. Las historias deben tratar de temas relacionados con las relaciones familiares, los miedos, las rutinas, etc. Deben ser textos fáciles de leer en voz alta.
4.     Buscar personajes, sentimientos o acciones con las que los niños se puedan identificar.


-         Un 5% de textos folclóricos, que sólo estarán al alcance de la maestra, quien adaptará los textos para los niños.

Los libros literarios imprescindibles de nuestra biblioteca serán:

  • “Adivina cuánto te quiero” y “Te quiero un montón”, trabaja muy bien los sentimientos y la  relación padres-hijos y figuras de apego.
  • “Un bicho extraño”, por su estructura circular y la adivinanza.
  •  “¿A qué sabe la luna?” se fomenta el trabajo en equipo, el aprender a valorar a los demás no sólo por el tamaño o la fuerza.
  • “El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza”, humor escatológico que para estas edades es ideal.
  • “El gato miedoso y Bu”, trata el tema del miedo y de la ayuda que te pueden ofrecer los demás para superarlo.
  • “La vaca que puso un huevo”, aumento de autoestima y ayuda a los más débiles.
  • “Por cuatro esquinitas de nada”, vemos la importancia de integrar a los que son diferentes.
  •  “Enamorados” relación entre iguales, imitación de adultos.
  • “La ovejita que vino a cenar” fomenta valores como la solidaridad y la protección de los más pequeños.

En cuanto a los libros paraliterarios, contaremos con los siguientes:

  • “La pequeña oruga glotona”, trabaja multitud de temas: la transformación de la metamorfosis, los números, los colores, días de la semana…
  • Libros de Teo: trabajan las relaciones sociales y el entorno cercano de los niños.
  • Libros relacionados con los contenidos del currículum de infantil: animales, naturaleza, números, letras, colores, tamaños…


 ORGANIZACIÓN Y GESTIÓN

Los niños podrán acceder a la biblioteca de aula siempre que lo deseen, tanto en los ratos de juego libre como cuando acaben antes de tiempo sus actividades. Durante estos ratos, los niños permanecerán en el rincón de lectura.

Además, todos los miércoles después del recreo de la mañana (a las 11.00 horas), dedicaremos una hora a “La hora del cuento”, que realizaremos en la zona de la asamblea.




Durante esta hora, la maestra combinará las estrategias de contar cuentos, leerlos y narrarlos. El cuento que utilizará la maestra durante esta “hora del cuento”, lo guardará en el cofre de los cuentos en la asamblea del lunes, para crear en los niños intriga por conocer el nuevo cuento (el cual será uno de los que haya sacado la maestra de la biblioteca pública o un texto folclórico adaptado). Esta “hora del cuento” puede servir también para trabajar con los niños el aprendizaje de poesías o de adivinanzas, canciones folclóricas, adaptaciones de textos folclóricos.
Los niños también podrán acceder a la biblioteca del aula, sobre todo a la sección de paraliteratura, siempre que quieran buscar más información sobre algún contenido que se esté trabajando (el cuerpo humanos, la granja, las estaciones, etc.)

Por otro lado, los viernes a primera hora, realizaremos tras la asamblea el antes citado taller de creatividad, en el cual crearemos cuentos con y para los niños que luego irán a parar a la biblioteca de aula.

Por último, los niños tendrán la posibilidad de llevarse a casa durante el fin de semana uno de los libros de la biblioteca de aula. Cada libro de la biblioteca de aula contará con una pequeña ficha creada por la maestra pegada con velcro al interior de la portada trasera, con el título de éste y una pequeña foto de la portada, de manera que cuando un niño quiera llevarse uno de los libros, cogerá la ficha correspondiente y la colocará en un gran cartulina (situada en el rincón de lectura) con las fotos de todos los niños y al lado de éstas otro trozo de velcro donde pegar la ficha. El lunes, cuando el niño devuelva el libro, cogerá la ficha, y la introducirá en el libro para luego colocarlo en su sitio.

 DINAMINACIÓN

Como elementos motivadores para los niños, consideramos fundamentales la decoración atractiva antes explicada y el misterio en torno al cofre de los cuentos, al cual no podrán acceder los niños, sólo la profesora lo podrá abrir antes de la hora del cuento. Esto mantendrá a los niños con una constante intriga por conocer cuál es el nuevo cuento.

En nuestra biblioteca tendremos una mascota, la mascota del aula (el nombre del aula es “El Dragón Melitón” es un dragón-marioneta, y la maestra lo utilizará en ocasiones para introducir a los niños nuevos cuentos, hacer teatrillos, contar historias, etc.

Para los padres, la mejor forma de conseguir que se involucren en nuestra biblioteca de aula y en todo lo que queremos trabajar a través de ella, será mediante el envío más o menos continuado de cartas a lo largo del curso, incidiendo en la importancia que tiene que ellos animen a los niños a la lectura, leyéndoles cuentos, llevándoles a talleres de cuentacuentos, llevándoles a la biblioteca pública para que los niños elijan sus cuentos y sobre todo, animándoles a que todos los fines de semana saquen un nuevo cuento de la biblioteca de aula, y que durante el fin de semana le dediquen un ratito.

Por último, todos los lunes al final de la asamblea la maestra presentará dos de los cuentos de la biblioteca del aula a los niños, con el fin de crear interés en torno del libro y llamar su atención.

ENLACES BLOQUE III

PAUTAS PARA NARRAR Y CONTAR UN CUENTO

1. Elena Ortin

El enlace nos lleva a la entrada de un blog en el que el autor da pautas para NARRAR UN CUENTO.

2. Lectura Lab

En este enlace encontramos una serie de pautas para contar un cuento, aun que va dirigido a los padres es perfectamente aplicable para los maestros. En él te dan consejos sobre cómo elegir un cuento, qué recursos puedes utilizar (marionetas, muñecos, imágenes…), cómo empezar y acabar un cuento y varios criterios a tener en cuenta.

3.  Editorial SM

La editorial SM nos ofrece de forma esquemática una serie de consejos útiles a tener en cuenta a la hora de contar un cuento.

4. Artículo de Kepa Osoro

El artículo es de Kepa Osoro Iturbe, profesor de Educación Primaria. Es coordinador de Lectura y Biblioteca del Colegio Maravillas de Madrid. Experto en Bibliotecas Escolares, Literatura Infantil y Juvenil, Animación a la Lectura y Comprensión Lectora, temas sobre los que escribe habitualmente en revistas especializadas. En este artículo nos da una serie de consejos sobre cómo contar bien un cuento.

5. Slindeshare

El enlace es una presentación de una alumna de magisterio, en ella nos da una serie de pautas esquematizadas de cómo contar un cuento. He cogido este enlace porque las pautas son esquematizadas, correctas y útiles.

FÓRMULAS PARA COMENZAR Y ACABAR UNA HISTORIA

6. El Huevo de Chocolate

En este enlace encontramos muchas FÓRMULAS originales para empezar y acabar de contar un cuento.

7. Lapicero Mágico

En este blog encontramos alguna FÓRMULA más para empezar y acabar de contar un cuento. Tanto estas como las del enlace anterior pueden ser útiles para las maestras para darle un poco de originalidad a los cuentos, y que no utilicen siempre el típico “había una vez…”

CUENTACUENTOS

8. Ayuntamiento de Madrid

El Ayuntamiento de Madrid ofrece, de forma gratuita, CUENTACUENTOS INFANTILES. En el enlace podemos ver los próximos cuentacuentos que se van a celebrar, el día, el lugar y la hora.

9. Comunidad de Madrid

Así mismo, la Comunidad de Madrid también ofrece CUENTACUENTOS INFANTILES, lo hace a través su red de bibliotecas. En el enlace podemos descargarnos un pdf con la lista de los cuentacuentos que se van a celebrar, en qué biblioteca, qué día y a qué hora.

10. Librería Iuvenis

La librería Uivenis la recomendé en los enlaces del bloque 1, entre sus múltiples actividades hacen talleres de cuentacuentos de forma gratuita. En el enlace podemos ver cuáles son las próximas actividades.

11. Librería Infantil Kirikú y La Bruja

En esta librería infantil, que también recomendé en el bloque 1, todos los sábados hay actividades, de forma habitual suelen ser talleres de cuentacuentos. En el enlace se pueden ver las próximas actividades programadas.

12. Grupo Aviar

Es una empresa compuesta por amantes de la naturaleza, entre sus muchas funciones y actividades destaco la interpretación de CUENTOS VIVOS, organizan talleres de cuentacuentos utilizando animales como aves rapaces, reptiles y pequeños mamíferos siempre fomentando el cuidado de los mismos y del medio ambiente. 
Aquí os dejo un vídeo:

13. Librería La Mar de Letras

La librería La Mar de Letras realiza cada mes varias actividades, entre ellas cuentacuentos, con el fin de fomentar el gusto por la lectura en los niños del barrio.

VIDEOS DE CUENTACUENTOS

A continuación os dejo unos cuantos enlaces de youtube en el que podéis ver varias formas de contar un cuento, los maestros lo pueden tener en cuenta los diferentes recursos (disfraces, muñecos, figuras de papel…) a la hora de contar un cuento a los niños:

14.  El pirata.

En este enlace podemos ver un video de youtube, en él una chica cuenta un cuento y según va contándolo van apareciendo los elementos que hay que tener en cuenta a la hora de contar un cuento.

15. El Topo que quería saber…

El enlace es de un video de youtube en el que aparecen imágenes del cuento del Topo y son niños de 4 años los que lo van contando. Una buena forma de acercar a los niños a la lectura.

16. ¿A qué sabe la luna?

En este enlace vemos la narración, de la adaptación para el 1ºciclo de infantil, del cuento ¿A qué sabe la luna?

17. Cuentos de “Mar y Castaña”

REFLEXIÓN BLOQUE III. LA HORA DEL CUENTO

En este bloque hemos visto qué estrategias podemos utilizar para transmitir un cuento: contar, leer y narrar; y cuándo es mejor narrar y cuándo leer.

Los libros de literatura infantil están creados para que los adultos se los leamos a los niños. Los niños de infantil no saben leer un cuento a pesar de que sean ya capaces de descodificar, van a centrar todo su esfuerzo en descodificar, no van a entender el cuento y no van a disfrutar.

A continuación vamos a analizar tres tipos de textos:

LIBROS DE AUTOR

A estos textos se les presupone una calidad artística que afecta a dos elementos: por un lado al arte plástica relacionada con las ilustraciones, y por otro lado al arte literario, que está relacionado al cómo está escrito el libro. Se tienen que ajustar a la edad y al momento evolutivo del receptor. Nuestra tarea como futuros maestros será seleccionar buenos libros que cumplan con los siguientes requisitos:

Arte plástica
Arte literario
Adecuado a la edad y momento evolutivo.

Estos libros son libros para leer a los niños, respetando el texto tal y como lo ha escrito el autor y para enseñarles a medida que vamos leyendo la historia, las ilustraciones.

TEXTOS FOLCLÓRICOS

En estos textos, el interés más grande para los niños se encuentra en la fantasía (las aventuras, la magia, las princesas…). Los textos folclóricos en verso tienen otro elemento muy importante que además  a los niños les encanta, el absurdo. Los textos folclóricos son para contar y cantar. Haciendo referencia al bloque anterior, recordamos que estos textos no son para niños y que es necesario que los adaptemos.

TEXTOS CREADOS POR NOSOTROS PARA LOS NIÑOS
(De estos textos hablaremos en el siguiente bloque)

TRES GRANDES ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN LITERARIA EN INFANTIL


 Leer

Consiste en reproducir literalmente de forma oral lo que está escrito en un texto. Si es un texto infantil, lo lógico es, además de leer, enseñar a los libros las ilustraciones. Hay que leerlo a la vez que van viendo las ilustraciones. Si el libro es pequeño, podemos escanear las hojas, ampliarlas y enseñarlo así, aunque luego los niños tengan el libro en el rincón de lectura.

Opciones a la hora de leer un libro:

Dar la vuelta al libro todo el tiempo, lees texto y les muestras a los niños las ilustraciones.

Colocarse el libro a la altura del hombro y leerlo a la vez que los niños ven la imagen durante todo el tiempo.

Enseñarlo apoyándolo en el pecho e ir leyéndolo teniendo detrás del libro el texto.

La lectura del adulto le sirve como modelo a los niños. Cuando utilicemos esta estrategia,  no debemos cambiar las voces. Se lee despacio, vocalizando, con ritmo y sin exagerar la entonación. Hay que entonar pero no exagerar.

¿La lectura es adecuada para todas las edades? Si los libros son adecuados para la edad de los receptores, si.

Antes de comenzar a leer un cuento, podemos decirles el título a los niños o mostrarles la portada, y hacerles preguntas del tipo “¿De qué creéis que trata el cuento?, ¿Cómo creéis que es el protagonista?, ¿Queréis que lo leamos para descubrir qué pasa?...De la misma manera, una vez terminado el cuento también podemos hacer preguntas o proponerles inventar un final alternativo.

     Narración con libro

Esta estrategia consiste en ir enseñando las ilustraciones a los niños pero no leer el texto de manera literal, sino ir contándolo con tus palabras. Se suele emplear cuando las ilustraciones son muy buenas, la historia es buena, pero el texto no es adecuado para esa edad (muy largo, farragoso, complicado para los niños) o no es bueno. Es importante que hagamos referencia a las ilustraciones mientras narramos ya que así, cuando los niños cojan el cuento lo puedan “leer” ellos solos.

En este caso, sí que podemos ponerles voces a los personajes y exagerar la entonación, pero es importante tener en cuenta que si hay más de tres personajes es mejor no ponerles voces, porque será complicado y los niños se pueden liar.

De la misma manera que en la estrategia anterior, aquí podemos hacer también preguntas al inicio y al final del cuento.

Contar el cuento (cuentacuentos)

Por último, la estrategia de contar cuentos, consiste en contarles a los niños una historia sin apoyarse en ningún libro, sin texto y sin ilustraciones. Esto es muy importante, ya que así estaremos potenciando la imaginación de los niños. Esta estrategia se emplea sobre todo con textos folclóricos.

La técnica que tenemos que seguir para contar consiste en que en primer lugar nosotros nos tenemos que leernos la historia, luego la tenemos que adaptar y ensayar. Hay que tener en cuenta que si los niños tienen 3 años la historia que contemos no puede durar más de 10-15 minutos, ya que pierden el interés y dejan de atender.

A grandes rasgos…

  • Para trabajar la imaginación el cuentacuentos es la mejor técnica.


  • Cualquiera de las tres estrategias tienen como fin último el fomentar en los niños el interés por la literatura.


  • La estrategia de leer es más adecuada para el 2ºciclo de infantil, ya que así les estaremos ofreciendo a los niños un modelo de lectura, proceso que están a punto de iniciar.


A la hora de contar un cuento podemos emplear diferentes recursos, como el uso de disfraces o marionetas. Además podemos utilizar la “tela del miedo”, con la que todos nos tapamos para protegernos, y cuando termina el cuento la sacudimos para deshacernos de los miedos.

Por último me gustaría añadir que cualquiera de las tres estrategias es importante, y las tres deben utilizarse según lo que queramos potenciar. La verdad es que nunca he tenido la oportunidad de contarle un cuento a un niño, ya que no he hecho prácticas ni tengo niños cerca. Pero bueno, contándoselo (o mejor dicho, narrándolo) a mis compañeras el día de la actividad del bloque me lo pasé genial.


El contenido de este bloque de cara al futuro me parece imprescindible, como futura maestra tengo que saber contar, leer y narrar una historia a los niños, y hasta ahora no me había parado a pensar en la diferencia. Otro dato a tener en cuenta, es la correcta utilización de los términos, no hay que decirles a los niños “os voy a contar un cuento” y luego leérselo, son pequeños detalles que en el fondo son importantes.

REFLEXIÓN BLOQUE II. TEXTOS FOLCLÓRICOS. SELECCIÓN Y ADAPTACIÓN.

Cuando hablamos de “folclore” estamos haciendo referencia a algo que es tradicional, es decir, que viene haciéndose desde años atrás, y a algo que es popular, algo muy conocido por todos y que es del pueblo, no tiene dueño ni autor.

Antes de empezar a desarrollar el tema, hay que dejar clara una idea: Los cuentos folclóricos NO SON INFANTILES, lo que ha ocurrido es que con el paso del tiempo se han ido recopilando y adaptando para los niños, como veremos más adelante.

Vamos a empezar por plasmar las características de los textos literarios folclóricos:

1. No tienen autor: son historias que no se sabe ni cuándo ni dónde surgieron exactamente y que han ido pasando de boca en boca a lo largo del tiempo.

2. Tienen múltiples versiones: cada persona que lo ha ido contando lo ha hecho de forma diferente, ha modificado, añadido u omitido datos a su antojo, lo que ha dado lugar a historias diferentes.

3. Su origen es desconocido y no hay versiones originales: por este motivo cuando nos refiramos a ellos tenemos que concretar de qué versión estamos hablando.

4. Es literatura popular: literatura propia del pueblo, el hecho de que no supieran leer y escribir supuso que su transmisión fuese oral.

5. Su transmisión se produjo de forma oral, horizontal (de unos pueblo a otros) y vertical (de generación en generación).

6. No son infantiles, son familiares: antiguamente en las casas no había habitaciones, ni muchas cosas con las que entretenerse, así que al final del día la familia se reunía en torno al hogar y se contaban cuentos o incluso historias reales que habían sucedido.

7. Reflejan las épocas por las que han pasado: reflejan la realidad de las épocas por las que han pasado, lo que quiere decir que no son machistas, simplemente nos muestran la realidad del pasado.

8. Reflejan los sueños y los deseos del pueblo: con elementos como la resurrección de los muertos, el hacerse ricos, plebeyas que se casan con príncipes…

9. Son un reflejo de la sabiduría popular: los padres tendían a proteger y alejar a sus hijos de los problemas en lugar de enseñarles a enfrentarse a ellos. (Por ejemplo en el cuento de la Bella Durmiente, el hecho de hacer quemar todas las ruecas del reino menos una que permanece bajo llave, en lugar de explicarle a la princesa qué son y qué ocurre si las toca).

10. En general no tienen moraleja explícita: contienen muchas enseñanzas para toda la familia.

Tres grandes géneros literarios:

TEATRO FOLCLÓRICO

Como ya hemos dicho, los textos folclóricos no se escribían, por lo que era necesario memorizarlo. Destacan dentro de este género las representaciones teatrales religiosas de los pueblos, en las cuales podemos encontrar muchos guiños paganos. Existen también representaciones folclóricas propiamente paganas, como la expulsión de los moros por parte de los cristianos o el carnaval.

En cuanto a las manifestaciones del teatro folclórico infantil, hoy en día se sigue manteniendo una con mucha fuerza: Los títeres de Cachiporra. Estos títeres se representaban en las plazas de los pueblos, y su historia siempre solía tener la misma estructura: había un personaje bueno que tenía algo que le gustaba mucho, por ejemplo una flor, y un personaje malo (un lobo, un ogro, una bruja…) que le quitaba el objeto y se escondía, el bueno se dedicaba a perseguirle y a buscarle intentando hacer cooperar al público. Finalmente, cuando el bueno conseguía recuperar su objeto pegaba al malo con una cachiporra.

POESÍA FOLCLÓRICA

La poesía folclórica, tanto para adultos como para niños, siempre ha estado ligada a la música y al movimiento. Se consideran manifestaciones de poesía folclórica a: las canciones de corro, los juegos de palmas, las canciones de saltar a la comba, las nanas, las retahílas… Muchas veces, si nos paramos a analizar las letras de estas manifestaciones (que tanto hemos cantado o recitado de pequeños) podemos ver que no son muy adecuadas para los niños, por ejemplo: “Soy capitán, de un barco inglés, y en cada puerto tengo una mujer…” o “Al Jardín de la Alegría quiere mi madre que vaya, a ver si me sale un novio, el más bonito de España, vamos los dos los dos los dos, vamos los dos en compañía, vamos los dos los dos los dos al Jardín de la Alegría” (La he puesto entera porque concretamente, esta, la he cantado miles de veces cuando era pequeña.)

PROSA FOLCLÓRICA

De los tres, es el género que más se ha estudiado, especialmente entre finales del siglo XIX y principios del XX. La forma más característica que adoptaba la prosa folclórica era el cuento, un relato breve (¡qué no tiene por qué ser infantil!). Su transmisión, de la misma forma que los géneros anteriores, era oral.

Un antropólogo llamado Vladimir Propp, dedicó toda su vida al estudio del folclore (de hecho, el término “folclore” se lo debemos a él) e hizo la siguiente clasificación de los cuentos folclóricos:

1. Mitos: se consideran aquellos que tienen como protagonistas a Dioses o seres mitológicos de la antigüedad. Se incluyen también las leyendas hagiográficas sobre santos y santas y los apólogos (son como las fábulas pero con personajes humanos).

2. Cuentos de animales: en este apartado existen dos subclasificaciones: Las fábulas, que representan vicios y virtudes de los seres humanos y tienen moraleja; y los cuentos de animales propiamente dichos, que son historias en las que todos los personajes son animales y representan a personas.

3. Cuentos de hadas: Propp considera cuento de hadas a todo aquel cuento en el que aparezca un personaje mágico, como hadas, brujas, ogros etc.; y a aquellos cuentos en los que los personajes humanos y animales se mezclan. (Ej. Caperucita Roja)

4. Cuentos de fórmula: son aquellos cuentos que, o bien parte de ellos o su totalidad, tienes que aprendértelo de memoria porque si no, no tienen gracia. Por ejemplo el cuento de los dedos. También están dentro de esta clasificación, los cuentos mínimos: “Esto era un gato con las orejas de gato y el culo al revés, ¿Quieres que te lo cuente otra vez?

Otras dos clasificaciones interesantes son la de Rodari y la de Sara C. Bryan. Esta última, es la primera persona que teorizó cómo contar un cuento, e hizo una clasificación por edades.

RECOPILADORES Y ADAPTADORES DE TEXTOS FOLCLÓRICOS

A continuación, voy a comentar brevemente los recopiladores y adaptadores de textos folclóricos más relevantes de la historia:

Perrault (siglo XVII- XVIII): se dedicó a recopilar los cuentos que la nodriza de sus hijos les contaba a estos, les añadió una moraleja y los adaptó para la corte del rey Luis XIV con la intención de moralizar. Por lo que Perrault transformó literatura en paraliteratura.

Los Hermanos Grimm (1ªmitad del siglo XIX), eran dos hermanos filósofos que recibieron una solicitud de una editorial preguntándoles si estarían interesados en recopilar los cuentos folclóricos alemanes con una intención conservacionista. Los Hermanos Grimm aceptaron, recopilaron los textos, los revisaron, los escribieron y los publicaron. La 1ª publicación se agotó en seguida, con lo que publicaron una 2ª edición con más textos añadidos, también se vendió entera pero empezaron a llegar quejas a la editorial diciendo que los cuentos que estaban publicando no eran adecuados para los niños. De este modo, la editorial les pidió que publicaran una 3ª edición pero que cambiaran los elementos que no fuesen adecuados para los niños, de esta manera los Hermanos Grimm en su 3ª publicación hicieron pequeñas adaptaciones. Es importante decir que los Hermanos Grimm NO son autores, son recopiladores y adaptadores.

¿Y en España? Pues en España también interesó recopilar lo propio para no perderlo. Y de ello se encargó una joven, Cecilia Böhl. Como no quería que sus publicaciones estuvieran destinadas exclusivamente a amas de casa, firmaba sus textos con un seudónimo masculino que nos suena a todos: Fernán Caballero.

Hans Christian Andersen (2ªmitad del siglo XIX): fue un personaje muy reconocido, querido y apreciado, que consiguió vivir de escribir. Un reflejo de este aprecio es la Sirenita de Copenhague, escultura hecha en su honor antes de que él muriera. Las versiones de cuentos de este recopilador son las más conocidas de toda Europa. Los cuentos de Andersen reflejan claramente su psicología, y hay que decir que era una persona muy triste y depresiva. Recopilaba textos y los cambiaba a su antojo, podemos distinguir dos tipos de cuentos:

Textos de autor: eran cuentos inventados por él, unos de los más tristes “La cerillera”, otro muy conocido, “El soldadito de plomo”.

Textos que cogió del folclore y los transformó a su antojo: “La reina de las nieves” o “la Sirenita”.

Ninguno de los tres ni creó ni publicó cuentos destinados a los niños, todos tienen que adaptarse.

En España también tenemos a nuestros Christian Andersen: Calleja y el Padre Coloma.

EL SIMBOLISMO

Para que podamos considerar una adaptación “buena”, lo que no debe haber sido modificado es el simbolismo. Toda literatura, al tener función poética, es de carácter simbólico. Propp fue el primero que dijo que el esqueleto de un cuento es un viaje iniciático, es decir, un cambio en la esencia de una persona.

La iniciación que se presenta en el 90% de los cuentos folclóricos tiene la siguiente estructura: un hogar familiar que, por una serie de circunstancias, el personaje protagonista debe abandonar, y va pasando por una serie de pruebas y madurando, hasta que consigue crear un núcleo familiar.

Si queremos hacer una buena adaptación de un cuento folclórico, tenemos que respetar el esquema del viaje iniciático, los roles de personaje ayudante y personaje oponente y el don (por lo general, los dones son objetos que le dan al protagonista y que le ayudan a superar las pruebas de su viaje iniciático) y por último, si el cuento real acaba bien, nuestra adaptación también tendrá que acabar bien.

Este bloque me ha parecido muy interesante, me ha encantado conocer las versiones tradicionales de historias que creí tenían su origen en Disney. He aprendido aspectos como la diferencia entre adaptación y versión: Una versión es cuando una historia cambia sin ninguna intención concreta y en una adaptación se producen cambios con una finalidad, y lo más práctico de todo, he aprendido a adaptar cuentos.

Como futura maestra, procuraré no limitarme a contar o leer cuentos ya escritos o adaptados, me gustaría transmitirles a mis alumnos los cuentos de tradición folclórica, adaptados por mi adecuándome a ellos, con el fin de que la esencia del folclore no se pierda.

REFLEXIÓN BLOQUE I. Libros infantiles de autor. Análisis y selección.


¿Qué es la literatura? Es lo primero que nos tenemos que preguntar: La literatura es el arte de la palabra.

 Y es que, no todos los libros contienen literatura. Para poder considerar que un texto es literario tiene que cumplir cuatro requisitos:




1. Tiene que tener una función poética o estética, es decir, no únicamente el contenido es importante, si no que la forma que el autor le dé a ese contenido, también lo es.




2. Tiene que pertenecer a uno de los tres grandes géneros literarios: Narrativa, Verso o Teatro.




3. Tiene que ser ficción, o en el caso de que sea una historia basada en hechos reales, hay que ficcionar parte de ella.




4. Por último, tiene que tener intencionalidad artística, el autor escribe el texto con la intención de crear arte y de provocar en el lector una serie de emociones.




Hay algunos textos que pueden dar lugar a equivocación, ya que cumplen CASI todos los criterios anteriores pero fallan en alguno, cuando esto ocurre hablamos de PARALITERATURA. (Al lado de la literatura). Un texto paraliterario, puede o no cumplir los tres primeros criterios, pero el último, la intención, nunca será artística. Y es que los textos paraliterarios  se clasifican según su intención. Pueden ser:




Didácticos: cuando su intención es enseñar algo.
Moralizantes: cuando su intención es transmitir valores.




En cuanto a la literatura, vamos a ver un poco su recorrido histórico y a sorprendernos con el momento de la aparición de la literatura infantil propiamente dicha. Distinguimos entre dos tipos de literatura, LA LITERATURA FOLCLÓRICA, conjunto de historias populares que empezaron a transmitirse de boca en boca desde la Edad Media hasta los siglos XVIII y XIX ,que fue cuando empezaron a recogerlos por escrito para evitar que se perdieran. LITERATURA CULTA, surgida también en la Edad Media, distinguimos dentro de ella dos tipos de textos escritos “para” los niños: Exemplarios (historias breves, estilo fábula pero con personas, que servían de ejemplo al niño para que aprendiera algo) y Castigos (Igual que los Exemplarios pero con un mal final, un castigo)

¿Creéis que este tipo de textos les gustaban a los niños? Pues efectivamente no, porque no  estaban escritos pensando en ellos, sino que los escribían pensando en cómo los adultos querían que se comportaran o fuesen los niños, por lo tanto, no les gustaban.

A finales del XIX, una editorial muy conocida: Calleja, se lanza a publicar textos infantiles, en un principio los costes eran muy altos, para abaratarlos empezaron a crear unos libritos muy pequeños que publicaban una vez a la semana. Pero estos textos no los podemos considerar literarios, ya que no cumplen todos los requisitos. Eran textos paraliterarios de caractacter moralizante y didáctico. A pesar de ello, este fue un gran paso para acercar la literatura a los niños.
Y es que los niños tuvieron que esperar hasta los años 80 (¡Del siglo XX!) para poder disfrutar de una literatura pensada para ellos, no para que aprendieran sino para que disfrutaran.

En los años 90 surgió un nuevo tipo de libro infantil: ALBUN DE IMÁGENES, estos libros recogen dos artes: la literatura y la ilustración. Trajeron consigo un elemento importante para nosotros: los libros de pre-lectores, a partir de entonces, los niños que aún no tenían bien desarrollada la habilidad lectora podían disfrutar de los cuentos gracias a las ilustraciones, y además, sin la necesidad de tener que aprender. Las editoriales Kókinos y Kalandraka fueron las primeras en considerar la literatura infantil cómo algo para disfrutar y no solamente aprender. Con la novedad de los álbumes de imágenes o álbumes ilustrados se produjo un boom de ilustradores, algunos de ellos muy conocidos, como Ramón Sánchez o Sebastián Lancome.

Vemos por lo tanto cómo ha evolucionado a lo largo de la historia la literatura infantil, que comenzó como paraliteratura, con el fin de moralizar o educar y se ha llegado a convertir en auténtica literatura, cuyo objetivo principal es que los niños disfruten de los libros.

A continuación vamos a desarrollar brevemente los tres grandes géneros literarios: La narrativa, la poesía y el drama o teatro:
1. La narrativa o prosa
Tanto a los niños como a los adultos nos gusta, y ha gustado siempre, escuchar o leer historias, con ellas damos rienda suelta a nuestra imaginación y nos evadimos del mundo por un rato. Si además, te sientes identificado o te gustaría ser uno de los personajes del cuento disfrutas más, cómo hemos visto antes, hasta los años 80 los cuentos que se les leían o contaban a los niños tenían un carácter didáctico o moralizante, los personajes no eran reales, eran estereotipados por lo que los niños no se sentían identificados ni querían ser como ellos, lo que daba lugar a que no disfrutaran mucho de la historia. La narrativa es el género más extendido de los tres grandes.
Los buenos autores de literatura infantil, tienen que cumplir dos requisitos:
Conocer bien a los niños: sus momentos evolutivos, sus gustos, sus intereses, el desarrollo de su lenguaje…
Tener un gran conocimiento de la creación literaria y un buen dominio del arte de la palabra: en resumen, saber escribir bien.
2. La poesía
Existe mucha poesía infantil, a los niños les gusta mucho aprender y recitar poesías. En este punto, me gustaría citar a una autora muy valorada y querida por “aquellos” niños: Gloria Fuertes. Esta autora investigó y creó un estilo de poesía muy suyo y que a los niños les encanta, se caracteriza por tres elementos básicos: son textos cortos, con rima fácil y muy sonora y su contenido es absurdo. Esta idea, la extrajo de los denominados “Nursery rhymes”, textos cortos y rimados típicos de Inglaterra.
3. Teatro o drama
Cuando hablamos de teatro dentro de un contexto literario es importante saber que nos estamos refiriendo a libros que están escritos mediante diálogos. Existen muchas representaciones teatrales (obras de teatro) para infantil, pero el género teatral infantil escrito y publicado, no existe. Los niños de infantil no saben leer bien, se lo tendría que leer un adulto y un texto basado en diálogos es complicado, acabaría convirtiéndolo en prosa.
Por último, voy a pasar a la parte más práctica del bloque. En ella hemos aprendido, por una parte, a escoger bien los libros de literatura infantil, para ello tendremos en cuenta el momento evolutivo en el que se encuentran los niños, atendiendo el ámbito cognitivo, emocional y lingüístico. Y por otra, hemos aprendido a analizar los libros infantiles.
Los aspectos a tener en cuenta a la hora de analizar un libro infantil son:
1. La ficha bibliográfica:
Título.
Autor e ilustrador.
Editorial
Edad recomendada.
Primera edición.
2. Formato:
Aspecto externo: portada, manejabilidad, resistencia y seguridad.
Ilustraciones: artísticas o estereotipadas, ¿Permiten seguir la historia sin necesidad de leer?
Letra: tamaño, fuente, interlineado.
3. Contenido
Tema: Cuál es el tema principal del que trata el libro y si es adecuado para la edad recomendada.
Estructura: puede ser lineal, circular o con nudo acumulativo.
Personajes: si son cercanos y reconocibles por los niños, si se pueden sentir identificados con ellos…
Lenguaje: si el vocabulario utilizado y las estructuras gramaticales son adecuadas para la edad recomendada.
Valores y contravalores: elementos que te hacen ser muy feliz (valores) y elementos que te pueden hacer sentir mal o triste (contravalores)
Para concluir mi reflexión me gustaría decir que me parece muy importante que una maestra o maestro de educación infantil sepa elegir de manera adecuada los cuentos que les va a ofrecer a sus alumnos, por lo que me ha parecido muy útil, interesante (¡e incluso divertido!) el aprender a analizar libros de literatura infantil.
No tengo experiencia previa y mi memoria deja mucho que desear, pero lo que sí  tengo claro es que de cara al futuro tendré en cuenta todos estos criterios a la hora de escoger los libros para “mis niños”.